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Los buñuelos son por tradición el alimento típico en las Fallas. De calabaza o al viento, con azúcar o con chocolate, son algunas de las clases y de las maneras de tomarlos. Tomar buñuelos de calabaza por su mayor valor nutricional, freírlos preferentemente con aceite de oliva virgen extra y tomarlos como desayuno son algunas de las recomendaciones de Caridad Gimeno, profesora del departamento de Producción Animal, Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
El buñuelo, en todas sus variantes, es el alimento fallero por excelencia. Desde la Universidad CEU Cardenal Herrera se dan algunos consejos a tener en cuenta a la hora de preparar o de degustar este producto en estos días de Fallas.
Aptos para todos los públicos
El valor calórico de los buñuelos suele rondar las 400 kilocalorías por cada 100 gramos. Pero este valor aumenta si le añadimos azúcar, ya que aporta cuatro kilocalorías por cada gramo. “Y si además los acompañamos con un vaso de chocolate, podemos multiplicarlo por tres”, explica Caridad Gimeno, profesora del departamento de Producción Animal, Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Esta información es necesario tenerla en cuenta en caso de sobrepeso, aunque en principio es un alimento apto para todos “siempre que no se abuse de él y se incluya en una alimentación variada y equilibrada”, advierte la profesora.
Las personas diabéticas pueden tomar buñuelos sin inconveniente, dado que en la preparación de la masa no se utiliza azúcar. Y en el caso de pacientes con problemas cardiovasculares pueden incorporarlos a su dieta si no padecen sobrepeso y sabiendo de antemano en qué tipo de aceites están fritos.
Entre las diferentes clases de buñuelos encontramos los elaborados al viento y los de calabaza. Desde el punto de vista nutricional “son más interesantes los de calabaza, ya que esta hortaliza posee bajo valor calórico, no contiene grasa y los enriquece nutricionalmente por el aporte de minerales y vitaminas”, apunta la profesora del CEU Cardenal Herrera.
En cuanto al aceite para la fritura de los buñuelos, el más recomendable es el aceite de oliva virgen extra. Como segunda opción se puede usar el aceite refinado de oliva y de girasol, aunque siempre utilizados de forma conveniente, es decir, sin dejarlos quemar, sin reutilizarlos excesivamente y filtrándolos con frecuencia.
Como desayuno, con zumo de naranja o café con leche
El momento del día más adecuado para tomar buñuelos con un buen chocolate es por la mañana o por la tarde, como sustituto del desayuno o merienda. De esta forma los buñuelos no supondrán un extra a las comidas del día. La profesora Caridad Gimeno, del CEU Cardenal Herrera, apunta que la mejor opción será en el desayuno, “puesto que hace más horas que estamos sin comer y tenemos toda la mañana para metabolizarlo y utilizarlo como fuente energética”. Una opción más ligera es acompañarlo con un zumo de naranja o un café con leche para evitar acumular calorias y hacerlo mas digestible.
Para aquellos que deseen preparar sus buñuelos en casa, una receta con zumo de naranja que aporta más nutrientes contiene ¼ kg harina, ½ kg de calabaza, 2 huevos, zumo de 2 naranjas, ¼ levadura y aceite de oliva.
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