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Desde hace algún tiempo los vecinos del municipio de Tuineje estamos preocupados ante la posibilidad de que se ubique finalmente una central térmica en nuestro municipio, con el argumento de que se solucionará el déficit económico del Ayuntamiento, se acabará con el paro, florecerán el comercio, la agricultura y la ganadería, se dará uso al muelle, se venderán todas la naves de la zona industrial, se resolverá el problema energético de la Isla y se a acabarán todos nuestro problemas, en definitiva, como si enviáramos una carta a los reyes magos, ya que se acercan las fechas para ello.
Parece que, de pronto, se trataran de arreglar los problemas energéticos que desde hace varios años padece Fuerteventura, pasando de exportador de energía a la vecina Lanzarote a tener que importarla, fruto del gran crecimiento poblacional producido en la última década, y ante el que CC no ha sabido reaccionar, aprobando continuos planes urbanísticos y concediendo alegremente licencias, que ahora demagógicamente intentan atajar, acarreando consigo el déficit de servicios públicos que padecemos todos los que vivimos en esta Isla (Educación, Sanidad, Tráfico, Obras Públicas, Medioambiente, etc.).
Ahora, se asustan ante la mención de lo que significa un Plan Energético, y se empiezan a lanzar globos sonda, como el de intentar ubicar una central térmica en la playa de Agando. Sin embargo la iniciativa privada no ha tenido problema y ha sabido crecer al ritmo de la población en la mayoría de las veces.
En el estudio técnico realizado en su día se evidencia que para ubicar una central de las característicos que proponen hace falta un puerto (el de Gran Tarajal), en el que recibir el combustible (fuel, gas o carbón), una playa cercana y alejada del núcleo urbano (a 1,5 km de Gran Tarajal y a 2 de Giniginámar, para servidumbre y uso de la planta, la playa de Agando) y gente dispuesta a vender los terrenos.
Una vez todo ello dispuesto, el impacto ambiental será lo de menos, ya que no se ha contemplado en dicho estudio. Siendo conscientes de nuestro déficit energético, hay que valorar otras fuentes de energía, alternativas a las producidas en centrales térmicas.
Todo ello es inviable sin un Estudio de Impacto Ambiental que nos garantice si se cumplen los requisitos de alcanzar el 12% de energía renovable, la oportunidad de la ubicación elegida, el protocolo de Kioto, el control de emisiones de azufre (SO2,), medidas a adoptar para evitar daños a los ecosistemas, evaluación de riesgos en relación a los depósitos de combustible (gas natural y gasoil) que deberán construirse para asegurar el abastecimiento de la Central, el trazado del ramal del gaseoducto desde Gran Tarajal, la inclusión de las limitaciones que se impondrá al uso del territorio, o las repercusiones económicas y sociales que va a producir la instalación de esta central en los municipios de Tuineje y Pájara.
Como propuesta de solución me permito proponer, al margen de que se comience a trabajar de inmediato en un Plan Energético para Fuerteventura, que se valore y estudie la posibilidad de compatibilizar el uso de otras fuentes de energía, teniendo en cuenta que, por ejemplo, la energía eólica iba a ser la solución a nuestros problemas hace un par de años, pero desde que se destapó la “Trama Eólica”, no se ha vuelto a hablar del asunto, y ahora sería conveniente ponerlo de relieve en el susodicho Plan Energético.
Hay infinidad de proyectos sobre energía solar (fotovoltaica) en la Consejería de Industria del Gobierno de Canarias que no se han desarrollado, ni parece que vayan a hacerlo, sobre todo en suelo rústico. Ello ayudaría a paliar el problema y sería la solución económica para muchas familias majoreras. Por ello, debemos aprovechar nuestra fuerza natural, la energía termosolar.
Baste decir que un reputado ingeniero tinerfeño, Daniel González, asegura que las Islas pueden lograr la autosuficiencia energética en cinco años con la puesta en marcha de esta tecnología, y prevé próximamente la construcción de la primera planta de energía solar termoeléctrica en Canarias (una central en Granadilla, sur de Tenerife). Se trata de una tecnología de vanguardia mundial, cuya producción energética es muy superior a la energía solar fotovoltaica convencional.
González llevará a la práctica un ambicioso proyecto que será capaz de producir energía sin emisiones contaminantes de ningún tipo, cuyo objetivo final es la autosuficiencia energética de Canarias. El estudio de viabilidad de su proyecto, avalado por numerosos ingenieros, es altamente positivo, con un coste de 40 millones de euros, con cinco millones de metros cuadrados. Así, asegura, se puede lograr la autosuficiencia energética de la isla de Tenerife.
En estos días hemos conocido la noticia de que el Ministerio de Industria negociará con Canarias un régimen diferenciado para establecer en el Archipiélago la energía fotovoltaica, con el fin de que el Archipiélago “no pierda el tren de las energías renovables y en concreto el de producción de energía fotovoltaica” dadas las inmejorables condiciones de las Islas para su producción.
Creo que ésta es la oportunidad a aprovechar y el camino a seguir, y no autorizar una Central Térmica, que en pocos años pasará factura a los actuales gobernantes de CC, obligándoles a ponerse al frente de manifestaciones ecologistas, colocar containers propagandísticos o enarbolar banderas en contra de una decisión que ellos mismos adoptaron, y de la que, conocido luego su error, renegarían, como es su uso y costumbre.
La población de las islas de la Gomera y el Hierro, de acuerdo con sus gobernantes, pretende conseguir convertirse, a corto plazo, en energéticamente autosuficientes. ¿Por qué no puede ser Fuerteventura la tercera isla en conseguirlo? Lucas Hernández Gil Secretario General de la Agrupación Socialista de Tuineje
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