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Un trabajador canario produce a la hora tres euros menos que un empleado del resto del territorio nacional, donde los índices de productividad son ya un 16% inferiores a los de la UE. Además, en el Archipiélago se trabaja un 3,7% más de tiempo que en el conjunto del Estado, pero la productividad de cada hora trabajada es un 12% menor.
Estos son algunos de los datos que se desprenden del Informe de La Productividad Empresarial Canaria, presentado en la mañana de ayer por el consejero de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Jorge Rodríguez Díaz, el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, Ignacio González Martín, y el vicepresidente de la Cámara de Las Palmas, José Miguel Suárez Gil.
Elaborado con información estadística relativa a 2001-2006, el Informe señala la baja productividad como uno de los principales causantes de que la economía de Canarias haya crecido la mitad que la nacional. Así, mientras que en España la renta per cápita se incrementó un 8%, en Canarias tan solo lo hizo un 4%. Una diferencia que tiene su origen en una caída de la tasa de ocupación de -1% frente al crecimiento nacional del 2,3%, un menor descenso del número de horas trabajadas por parte de los empleados canarios y una productividad por hora trabajada sustancialmente inferior a la nacional, (-4,7% frente al -1,1%)
Además en el informe se apuntan otros factores que están influyendo en los malos resultados como son el hecho de que las Islas están a la cola en aspectos tales como el grado de apertura al exterior, la tasa de ocupación, la formación, los salarios y jornadas de trabajo y las inversiones en I+D+i.
El Informe, que ha sido elaborado por los Servicios de Estudios de la Cámara de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, en colaboración con la Consultoría Internacional Regenering, incluye también un Panel de Opinión en el que han participado cerca de 1.000 empresas canarias, de todos los sectores y tamaños, en el que se aportan nuevos datos acerca de las prácticas que emplean para incrementar la productividad tanto de sus negocios como la de sus trabajadores.
Autocrítica empresarial
En este sentido, llama la atención el hecho de que el 65% de las empresas canarias no utiliza ninguna práctica empresarial para incrementar directamente su productividad mientras que un 19% lo hace de manera continua y un 16% en alguna ocasión.
La producción por hora trabajada es el principal determinante del crecimiento potencial de una economía y, por tanto, de su evolución a largo plazo. El Informe es un espejo que refleja un panorama sombrío del sector empresarial, que nos invita a hacer un ejercicio serio de autocrítica. “Canarias, necesita, ahora más que nunca una nueva revolución en los motores de su sistema productivo”. Apunto, además, que la hoja de ruta de la economía del Archipiélago la deben marcar tres variables imprescindibles, como son la formación, la innovación y la productividad.
En estos momentos, a tenor de los últimos datos publicados por el INE relativos al 2007, Canarias mejoró su crecimiento tanto en términos de PIB (3,8%) como de renta per capita (21.000 euros) lo que, apunta a una cierta mejoría, aunque tal y como se indica en el estudio; a las islas les queda un largo recorrido que habrán de realizar con más velocidad para conseguir recuperar el tiempo perdido. “Hay que mejorar la productividad para ser más competitivos y continuar teniendo capacidad de crear empleo y lo que es, más importante, de mayor calidad”, apuntaron miembros y representantes de las Cámaras canarias.
Una opinión que también fue defendida por el consejero de Empleo, quien aseguró que desde el Gobierno regional ya se están haciendo esfuerzos para crear un empleo estable y de calidad, beneficiando tanto a los empresarios, que podrán mejorar sus resultados, como los propios trabajadores.
El vicepresidente de la Cámara de Las Palmas dibujó un escenario lleno de dificultades para las empresas que requiere un mayor esfuerzo por parte del Ejecutivo regional tanto para establecer una agenda de prioridades, que debe ser consensuada no sólo por las organizaciones empresariales, sino también por las Cámaras de Comercio.
Por su parte, la directora del Servicio de Estudios, Lola Pérez, dijo que regiones en las que las empresas lideran la innovación, superando la inversión pública en I+D, son, precisamente, las que existen mayores ratios de productividad.
Por tanto, continuo, desde las Cámaras de Comercio se considera prioritario incrementar el gasto en I+D, pero de forma ordenada y con una orientación correcta. Es importante fijar el dónde y el por qué, y contar con indicadores adecuados que permitan medir los procesos y los resultados. Es de debido cumplimiento impulsar el conocimiento en las empresas e incentivar la colaboración entre empresas y universidad.
A día de hoy, y según el Informe, el gasto en I+D/PIB de las islas es 48 puntos menor que el global de España, y 63,1 más bajo que la media nacional si tenemos en cuenta el gasto empresarial en innovación/PIB.
En este sentido, Jorge Rodríguez destacó que, en la apuesta decidida que el Gobierno está haciendo por desarrollar una economía del conocimiento en Canarias, se ha aprobado este año un ambicioso programa de subvenciones y apoyo formativo para introducir procesos de I+D y nuevas tecnologías en las empresas de las Islas.
Coste laboral
Atendiendo al coste laboral por trabajador también se aprecia como el Archipiélago no pierde la posición de cola ya que, con un índice de 83,3, tan sólo se sitúa por delante de Extremadura (81,3).
El coste total por hora efectiva en Canarias es el más bajo de toda España, con un índice de 80,3. Cada hora de trabajo efectiva cuesta en las Islas un 19,7% menos que la media nacional y un 33,7% menos que en el País Vasco, la Comunidad con el coste laboral más elevado (121,1).
Además, Canarias es la Comunidad que realiza más horas efectivas trabajadas por trabajador y mes, con un índice de 103,7, lo que implica que en el Archipiélago se trabaja un 3,7% más de tiempo que en el conjunto del Estado pero la productividad de cada hora es un 12,7% menor.
En cuanto a la productividad por hora trabajada, las islas se sitúan, con un índice de 90,2 en el año 2006, y de 91,1 en el promedio 2000-2006, en el onceavo lugar en el ranking, dejando tras de sí a seis comunidades españolas.
De acuerdo con el estudio, la producción de cada trabajador por hora en Canarias durante el año 2006 fue un 12,7% menor a la del conjunto nacional. Además, la productividad canaria descendió en el último quinquenio (-4,7%) en mayor porcentaje que la perdida nacional (-1,1%), lo que en términos monetarios implica que si en el año 2001 un empleado en las islas producía 2,20€ menos por hora que en el conjunto nacional, en el año 2006 son 3,03€ los que separan ambas productividades.
Orígenes de la baja productividad
En cuanto a los resultados del informe, la directora del Servicios de Estudios de la Cámara de Santa Cruz de Tenerife, Lola Pérez y el director de Regenering, Michael Gourion, realizaron un balance pormenorizado de la situación de Canarias con respecto al conjunto del territorio nacional en el que se puso de manifiesto, entre otras cosas, la falta de competitividad de las empresas en el exterior, el descenso de la tasa de ocupados en relación con la población activa, el bajo coste laboral por trabajador, y la escasez de una mano de obra cualificada.
Así, al cierre de 2006, Canarias se situó tras Extremadura y Baleares, como la tercera comunidad española con menor índice de Exportación+Importación/PIB. De hecho, sólo un 47,7% de las empresas canarias creen estar en condiciones de afrontar la competencia procedente de otras áreas geográficas, según los resultados obtenidos ese mismo año en el Panel de Opinión sobre Competencia Geográfica”, realizado por la institución cameral de Santa Cruz de Tenerife.
Este balance convierte en ineludible y estratégica la mejora de la competitividad exterior de la región, afrontando el problema desde su origen, esto es, desde la competitividad de las empresas canarias. Se trata de que las empresas, aumenten su competitividad para mejorar sus propios resultados y, a su vez, los resultados de la economía canaria, añadió la directora del Servicio de Estudios.
Por otro lado, en cuanto al mercado laboral de las Islas, el informe hace referencia a la importante presión demográfica que ha ejercido el aumento de la población activa en la tasa de ocupados. En este sentido, se explica que, a pesar del importante crecimiento de la ocupación en los últimos 5 años (23,6% frente a 22,3% a nivel nacional), la tasa de ocupados no sólo no aumentó, sino que se redujo (un -1% frente a un crecimiento nacional del 2,3%).
Asimismo, si atendemos al número de de ocupados con estudios superiores Canarias se sitúa 17,7 puntos por debajo de la media nacional, poniendo de relieve el hecho de que las empresas de las islas emplean, durante más horas, a trabajadores con menor nivel de formación y, por tanto, con menor coste laboral pero, también, con mucha menos productividad.
A la vista de esta realidad, el consejero de Empleo recordó que la actual política que está desarrollando su departamento se fundamenta en la necesidad de adaptar las especialización formativa a la realidad laboral de canarias, consensuando otras instituciones, los sindicatos y los propios empresarios el diseño de cursos, talleres-escuela y otras actividades formativas que permitan cubrir las necesidades en mano de obra especializada.
Opinión empresarial
Paralelamente y a través de un Panel de Opinión realizado a 1.000 empresas canarias, el Informe de la Productividad Canaria, analiza el grado de utilización por parte de nuestras empresas de prácticas encaminadas a mejorar la productividad de sus negocios y de sus trabajadores con el objetivo de adoptar medidas y propuestas adaptadas, que redunden en una mejora de la productividad de nuestras empresas y, por consiguiente, de nuestra economía.
Entre las preguntas que se realiza a las empresas están algunas relacionadas con las prácticas que utilizan para captar a los mejores trabajadores del mercado, así como para retener al personal más cualificado. Además, se consultó a las empresas sobre las estrategias empresariales que emplean para reducir el costes de logística (compra, distribución y almacenamiento), la manera en la que evalúan la calidad de los productos y servicios, la rentabilidad de cada cliente y el tiempo empleado por cada trabajador en el desempeño de sus tareas, entre otras variables.
De los resultados obtenidos a nivel sectorial, hay que destacar el hecho de que el sector de los Servicios (comercio, hostelería y turismo, otros servicios) que representa 81% del PIB y 76% de los ocupados, es el que recoge los peores resultados en la utilización de las prácticas que mejoran la productividad.
Por su parte, el sector de la construcción es el que obtiene mejores resultados en la aplicación de prácticas que mejoran directamente la productividad, arrastrados quizás por la existencia de una mayor competencia dentro del mismo. De hecho, un 35 por ciento de las empresas encuestadas, realiza de forma continua prácticas para mejorar su productividad y otro 68 por ciento lo hace de forma puntual o ocasional.
En cuanto al tamaño de las empresas, las micropymes son las que peores resultados arrojan, con un 67 de ellas que asegura no haber emprendido nunca prácticas para mejorar la productividad empresarial. Un porcentaje que en el caso de las pymes y de las empresas con más de 50 empleados se reduce al 53 y al 45 por ciento, respectivamente.
Recomendaciones
• En un contexto de globalización en el que la economía española y sus regiones ven como su competitividad decrece, el incremento de la productividad se vuelve un elemento imprescindible. Tal y como ya se ha reconocido en la Estrategia de Lisboa, “desarrollando la productividad en todas sus formas, se puede lograr la transformación del conocimiento en valor añadido y se posibilita la creación de más empleo y de mejor calidad”.
• El sector de los Servicios es el gran “reconocido” por todos pero también es el gran “desconocido”, ya que bajo su paraguas se agrupan actividades muy diversas. Por lo tanto, se recomienda a las instituciones que profundicen en el análisis de este gran sector, midiendo el PIB por hora efectiva en las distintas ramas de actividad, y enfocando sus esfuerzos hacia aquellas con mayor número de ocupados. Los programas de ayuda y las subvenciones elegidos por los directivos públicos deberían contribuir a mejorar el PIB por hora efectiva en las ramas de actividad estratégicas.
• Los nuevos sistemas de gestión o la utilización de herramientas más modernas exigen una cualificación cada vez más especializada. La educación académica es un instrumento clave para que pueda cubrir las necesidades de los operadores del mercado (trabajadores, empresas) y nos permita ajustar, en la medida de lo posible, la demanda y la oferta de trabajo.
• Teniendo en cuenta que son las regiones españolas en las que las empresas lideran la innovación – superando a la inversión pública en I+D – las que mejores ratios de productividad poseen, se convierte en objetivo prioritario y estratégico el apoyo y la decisión de las empresas de la región hacia un ineludible camino de introducción de mejoras innovativas en sus negocios.
• Es una necesidad incrementar el gasto en I+D, pero de forma ordenada y con una orientación correcta. Es importante fijar el dónde y el por qué, y contar con indicadores adecuados que permitan medir los procesos y los resultados. Es de debido cumplimiento impulsar el conocimiento en las empresas e incentivar la colaboración entre empresas y universidad.
• A tenor de los resultados del Panel de Opinión, se realizan las siguientes recomendaciones a los empresarios de la región:
• Que adopten algunas de las mejores prácticas utilizadas por las empresas líderes en su sector, ya sea a nivel local o internacional.
• Se recomienda al conjunto de empresarios de las islas que busquen fórmulas de asociacionismo que les permitan reducir sus costes de compra -centrales de compra o similar-, así como crear otro tipo de sinergias.
• Que inviertan en herramientas de tecnologías de la información y comunicación (TIC) si se consigue una mayor productividad que rentabiliza la inversión. Eso se obtiene integrando las nuevas herramientas TIC con los sistemas y procesos de trabajo mejorados, y formando adecuadamente a sus trabajadores para su uso. Si no se tienen en cuenta estos aspectos, no solamente será un gasto significativo, sino que se reducirá la productividad de la empresa.
• Que tomen conciencia de la necesidad de acometer prácticas que midan la productividad de su empresa en el día a día: desagregación de los objetivos a largo plazo en objetivos a corto plazo, medición del rendimiento con indicadores cuantitativos y cualitativos y reducción de los tiempos perdidos en el desempeño de las actividades de sus trabajadores.
• Se aconseja a las empresas en proceso de crecimiento, la especialización y la expansión regional e internacional (delegaciones, cadenas, franquicias,…) en lugar de la diversificación local.
• Que valoren su capital humano: se aconseja que midan la productividad por hora de sus empleados y evalúen las competencias de su personal.
• Que formen a sus equipos de la manera más eficaz y eficiente, para lo cual se recomienda acudir, más a menudo, a formaciones in-company (en sus propias instalaciones). Así, los formadores pueden adaptar sus conocimientos al contexto y cultura de la empresa, y personalizar mejor la formación de los trabajadores.
• Es recomendable que incrementen el nivel de competencias de sus trabajadores, utilizando con mayor frecuencia las siguientes practicas: la reubicación o sustitución de un trabajador, rápidamente, en caso de bajo rendimiento del mismo, y la captación de los mejores trabajadores del mercado.
• Por último, se les propone ampliar la lista de candidatos en sus procesos de selección, para elegir a las personas capaces de mejorar sus métodos de trabajo y de trabajar en equipo.
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