El volcán chileno Chaitén expulsó este martes humo, cenizas y lava, que no descendió por la colina debido a la fuerte explosión que unificó sus dos cráteres. Las autoridades procedieron a evacuar a todos las personas que se negaban a abandonar la zona, especialmente ancianos y periodistas.
Las autoridades chilenas ordenaron este martes la evacuación total de todas las personas que permanecían aún en la sureña población de Chaitén, tras un estallido del volcán del mismo nombre que unificó sus dos cráteres en uno de 800 metros de diámetro.
El cráter ampliado contuvo la lava expulsada por el cono y evitó que se esparciera hacia la localidad del mismo nombre, dijeron expertos y observadores.
Desde tempranas horas de este martes el Chaitén, de 960 metros de altura y en erupción desde el pasado viernes, empezó a expulsar una enorme nube de humo y cenizas que alcanzó 12 mil metros, lo que obligó la evacuación inmediata de 250 personas, entre policías, militares, periodistas, bomberos y algunas autoridades locales, que se encontraban a sólo 10 kilómetros de la montaña.
La población civil de Chaitén, que acumula cuatro mil habitantes, ya había sido desalojada durante el fin de semana a la isla de Chiloé y a Puerto Montt, la capital de la región de Los Lagos, a unos 200 kilómetros de la localidad.
"La situación es de suma complejidad. La orden es dirigirse de inmediato hasta el embarcadero, donde hay naves de la Armada esperando para efectuar la evacuación", dijo a la edición electrónica del diario La Tercera el intendente de la región de Los Lagos, Sergio Galilea.
"La evacuación debe ser total, completa y absoluta, lo que incluye a las cerca de 200 personas que no querían abandonar la zona, a las fuerzas de seguridad e incluso los equipos de prensa que permanecen en el sector", añadió.
"Afortunadamente podemos predecir y estudiar el comportamiento del volcán, lo que nos permite establecer una serie de acciones antes de que el sector sea mucho más peligroso", explicó.
Los rezagados civiles eran ancianos que se negaban a dejar sus hogares y periodistas, a quienes se les advirtió que si se quedaban sería bajo su responsabilidad.
Hasta ahora por la erupción han sido desalojadas unas 8 mil personas de un total de 12 mil, de las localidades de Chaitén, Futaleufú y Palena.
En Futaleufú, la evacuación ha contado con la colaboración de cuerpos de rescate de la vecina Argentina.
El vulcanólogo Juan Callupi, en tanto, comentó que pese a la aparente tranquilidad que siguió a la explosión de este martes, "el proceso eruptivo no se detiene", aunque matizó que "la lava no es de gran peligro porque es de avance lento".
Desde Santiago, la presidenta Michelle Bachelet, se mostró esperanzada en que la evacuación se complete con éxito y elogió la capacidad de los organismos de orden público.
Volcán peruano también se despierta
Mientras tanto, en Perú, el volcán Ubinas (Moquegua) se activó hace un par de semanas, cuando empezó a expulsar humo y cenizas.
Por ahora, la población de Querapi, el pueblo más cercano al volcán no será desalojada, informó el alcalde de Ubinas, Américo Quispitupac.
Según explicó, los residentes se resisten a dejar el lugar porque disminuirían sus actividades económicas, pese a la recomendación para que abandonen la zona.
"Ellos no quieren salir. Si la actividad aumenta o cambia la alerta, incidiríamos mucho más para que se trasladen a Anascapa. Mientras su posición no cambie no van a salir", manifestó.
El volcán Ubinas incrementó su actividad en marzo del 2006, aunque la situación se complicó el 13 de abril de ese año con la emisión de una mayor cantidad de gases y cenizas, lo que obligó a la reubicación temporal de los poblados cercanos.