|
'Marruecos al borde de la explosión' es la expresión más utilizada por la prensa y gran parte de la clase política y los comentaristas para describir la situación social y política que amenaza seriamente la estabilidad de este país debido a las fuertes reivindicaciones sociales y la respuesta violenta de las autoridades.
La sequía, el aumento de la factura del petróleo, el paro y la falta de esperanza están amenazando seriamente la estabilidad de Marruecos sobre todo después de que los sindicatos han empezado una serie de movilizaciones para presionar el gobierno encabezado por el nacionalista conservador Abbas Fassí para que sube los salarios y que frene los precios.
Ayer martes, Marruecos vivió una jornada de paro general en las administraciones y las escuelas después de la huelga convocada, pero la gran preocupación es la huelga general en el país para el día 21 de mayo convocada por el sindicato Confederación Democrática de Trabajadores CDT. El líder del CDT, el histórico sindicalista Nubir Amaui, afirma que “el gobierno no nos ofrece nada a pesar que los precios suben sin cesar, estamos obligados a ir a la huelga general el día 21 de mayo”. Fue su declaración después del fracaso del diálogo del gobierno con los sindicatos que todos han dicho un 'no'.
Las protestas no se limitan solamente a los sindicatos, sino las calles marroquíes sobre todo las grandes ciudades se han convertido en un escenario diario de protestas y expresión de malestar, los ciudadanos normales por el aumento de la factura de agua y luz, los conductores por la falta de apoyo institucional ante la subida de los carburantes, los funcionarios por la congelación de los salarios pero lo que siempre están en la calle protestando son los jóvenes que piden un puesto de trabajo.
Además, la subida de los precios alimenticios en los últimos meses ha llevado a la sociedad civil a organizarse en la asociación 'Coordinadora de lucha contra la subida de los precios', implantada en todo el país y que está organizando manifestaciones en todas las ciudades, algunas suelen terminar en enfrentamientos con las fuerzas del orden, estas últimas utilizan a veces las violencia como respuesta a las reivindicaciones.
Como ejemplo de la fuerte tensión en el país, la capital Rabat fue escenario el año pasado de 971 manifestaciones y concentraciones y se cree que este número será superado a finales de junio próximo, porque las protestas y las manifestaciones están en aumento.
Marruecos está al borde la explosión, como ha publicado el semanario Maroc-Hebdo en su portada recientemente, un medio cercano al régimen, mientras que los analistas como Mohamed Sassi o Abdesla Adib subrayan que el país ya vive en una situación muy tensa y todo apunta a lo peor en los próximos meses, mientras que las autoridades se esfuerza en contener las iras para el día 21 de mayo, fecha de la huelga general en el país.
En la imagen, las fuerzas del orden marroquís se enfrentan a una manifestación de protesta en la capital, Rabat.
(Foto Acfi Press)
|