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Pía Peñagarikano.-La subida de los tipos de interés, la pérdida de trabajo, el incremento de la inflación, son factores que están incidiendo, y mucho, en el bolsillo de las familias majoreras y residentes en la isla. Cada vez son más, los que se ven abocados a recurrir a organismos sociales para solicitar una ayuda que no reciben de ninguna otra institución. Los datos registrados por Cáritas, no dejan lugar a dudas.
La organización caritativa social de la Iglesia Cristina, Cáritas destina las colectas de sus feligreses, y donativos de empresas y particulares a acciones relacionadas con la atención a enfermos, discapacitados, excluidos y víctimas de maltrato, entre otros muchos colectivos.
La labor que pasa, quizás más desapercibida, está relacionada con las ayudas puntuales a las familias, que se materializan principalmente, en la entrega de ropa y alimento. Artículos que cuentan con cada vez mayor demanda por una sociedad que se encuentra ahogada en un momento de claro apretón económico. En Fuerteventura se estima que este tipo de ayudas registra un incremento cercano al 61 por ciento, en 2008.
El banco de alimentos, que hoy ha comenzado a funcionar en Antigua, contribuirá a repartir en la isla los excedentes que el organismo recaude a nivel estatal. La comida irá a parar a las distintas parroquias que la precisen para atender a los más necesitados y también al centro de integración social de Puerto del Rosario, más conocido como comedor social. También aquí ha incrementado la demanda de ayuda que casi se ha duplicado desde enero hasta abril.
La gran labor que realiza Cáritas está sustentada en unos 90 voluntarios que no dudan en dedicar tiempo y atención a los más desfavorecidos. Un colectivo al que cualquier persona podría, el día de mañana, pertenecer.
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