La Cumbre del
Grupo de los Ocho (G-8) países más ricos del mundo y otros 14
dignatarios e invitados especiales terminó este miércoles sin glorias y
muchas penas, tras analizar los problemas mundiales más acuciantes.
Durante tres
días esas cuestiones fueron abordadas en la localidad de Toyako, en la
norteña isla nipona de Kokkaido, sin que se lograra satisfacer las
expectativas levantadas por el encuentro dada la importancia de esos
temas.
Los estragos
de las crisis provocadas por el encarecimiento de los precios de los
alimentos y el petróleo, la crisis financiera, la Ronda de Doha sobre
libre comercio, la ayuda a África y la lucha contra el cambio climático
centraron los debates.
En el último
día de deliberaciones los jefes de Estado o de gobierno de Alemania,
Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia
trataron nuevamente sobre los problemas climatológicos.
Su logro más
importante en esta materia fue el compromiso de reducir en 50 por
ciento para 2050 la emisión de gases contaminantes, pero si metas que
fiscalizar.
En tanto, otra vez prometieron duplicar la ayuda a África.
(Telesur)