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El continuo y paulatino crecimiento del tejido universitario majorero, en su vertiente estudiantil (más de 3.000 en distintas universidades), de las últimas décadas, al margen de variables como el consabido incremento poblacional de la isla, y la necesidad de disposición de mayor conciencia colectiva sociocultural, determina que Fuerteventura, al igual que otros puntos de Canarias, pueda configurarse como destino cultural y formativo, a través del enclave de ‘universidad de verano’, y por ello, desde el PSOE instaremos al Cabildo -y por tanto estableceremos las medidas políticas e institucionales que sean necesarias para su consecución-, para que nuestra isla se convierta en centro cultural estival en el ámbito universitario (hay que hacer constar que las acciones formativas de una universidad de verano no sólo están destinadas a universitarios/as, sino a toda persona interesada en las mismas).
Al dato que habla sobre el importante aumento de la presencia de estudiantes universitarios con residencia en Fuerteventura, hay que añadir que, tan sólo atendiendo a la tabla poblacional en el Archipiélago, Fuerteventura, aún teniendo más población y estudiantes universitarios, se ha quedado rezagada con respecto a La Gomera y La Palma en la implantación de eventos e instituciones educativas y culturales. Estimamos que Fuerteventura no puede seguir instalada en el ostracismo cultural (hemos perdido la localización del Campus de Excelencia), y debe constituirse en un centro cultural y formativo, buscando incluso la posibilidad de que la ‘universidad de verano’ se vehicule a través de una fundación que radique localmente (no tiene por qué ubicarse necesariamente en la capital) y que regule la iniciativa universitaria, conveniando con las universidades canarias, presumiblemente, u otras, y entidades públicas y privadas, las acciones (cursos, conferencias, exposiciones, talleres, etc.) a llevar a cabo. Esos acuerdos -necesarios- propiciarían, al mismo tiempo, que el coste económico de la empresa fuera irrelevante para la Isla.
Al mismo tiempo, contar con una universidad de verano nos proporcionaría una ampliación de la diversificación económica insular, ya que la procedencia de los participantes (alumnos, profesores, empresas, inversores secundarios) no sería, obviamente, meramente majorera, sino de otros puntos de Canarias y de la Península, sin desdeñar, en su desarrollo, otras latitudes. Por otro lado, la amplitud de miras que debe presidir este objetivo no debe olvidar el interés de la geoestrategia, ya que Fuerteventura se configura como isla de previsible plataforma cultural e impulso socioeconómico (Canarias, Europa y norte de África), una suerte de cruce de caminos con grandes posibilidades de desarrollo para nuestra zona, con lo que, consecuentemente, potenciaríamos nuestra proyección internacional.
Pero, por encima de todo, lo que nos debe centrar son, obviamente, las grandes posibilidades de estudio que tendría Fuerteventura con su universidad de verano. Es amplísimo el abanico que se desplegaría: la isla ofrece frentes esenciales –y por descubrir- en biología, etnografía, actividad económica, energía, patrimonio intangible, inmigración, etc. Y todo ello tan sólo deteniéndonos en algunas claves para el descubrimiento y la investigación local, sin reparar en otros frentes amparándonos en otros contextos.
Desde el PSOE estamos convencidos de que la universidad de verano para Fuerteventura generaría un espíritu crítico que, por sí, la legitimaría, así como una clara voluntad de alternativa cultural que le daría entidad para perfilar a la Isla como espacio de encuentro y discusión en diferentes escalas académicas. Además, ello nos situaría en un ámbito autónomo de transmisión plural y tolerante. Se debe buscar la oferta de condiciones alternativas y autónomas de generación y transmisión crítica de pensamiento, ideas y proyectos.
En Puerto del Rosario, a 28 de agosto de 2008.
EL PORTAVOZ EL CONSEJERO
Blas Acosta Cabrera Juan Jiménez González
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