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La calidad de la arena y las óptimas condiciones de temperatura hacen de esta playa el mejor emplazamiento de Canarias para realizar la experiencia
En menos de 18 horas eran trasladados ayer desde la Isla de Boa Vista, en Cabo Verde, hasta la playa de Cofete, en el municipio de Pájara (Fuerteventura), los 800 huevos de tortuga ‘boba’ (Caretta caretta) que integran el tercer envío anual del Proyecto de Reintroducción de esta especie en la isla majorera. Está previsto que esta experiencia se repita hasta alcanzar los diez años de un proyecto que promueven el Cabildo de Fuerteventura y el Gobierno de Canarias, con la participación del Gobierno de Cabo Verde, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Pájara.
La consejera de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura, Natalia Évora, el viceconsejero de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Cándido Padrón, y el director general del Medio Natural del Gobierno de Canarias, Francisco Martín, que se habían desplazado hasta Cabo Verde para supervisar la traída de los huevos, eran recibidos a su llegada a Cofete en helicóptero por el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Pájara, Farés Sosa.
Los 800 huevos, procedentes de entre 10 y 12 nidos naturales, eran enterrados ayer a 40 centímetros de profundidad en otros tantos nidos por el equipo de Biólogos de la ULPGC que supervisan el proyecto, imitando el proceso que siguen las tortugas en la naturaleza. Cabe destacar que una cuarta parte de estos nidos serán ubicados a lo largo de la playa, fuera de la zona de seguimiento acotada frente al Campamento Tortuga de Cofete, con el objetivo de calibrar a partir de los resultados de eclosión en estos ‘nidos satélite’ cuáles son las zonas la playa más adecuadas para albergar futuras puestas, que llevarán a cabo las tortugas nacidas de las primeras experiencias a lo largo de la próxima década.
Natalia Évora, explicaba que “estamos bastantes satisfechos con este tercer envío, porque a pesar de tratarse del de mayor volumen desde que comenzamos el proyecto, hemos superado todos los trámites sanitarios en la Aduana. Ahora sólo nos queda vigilar en todo momento el desarrollo de los nidos y esperar que las condiciones climatológicas nos acompañen en esta ocasión, para poder repetir el porcentaje de eclosión del 85% que tuvimos el primer año”.
Cándido Padrón reiteró el apoyo del Gobierno de Canarias al proyecto, y alabó la labor de coordinación entre todas las entidades colaboradoras para poder “sacar adelante una iniciativa que a día de hoy es un referente a nivel mundial, y un orgullo para toda Canarias que podamos desarrollar este proyecto en Fuerteventura, de modo que sea posible recuperar en las Islas una especia emblemática como la tortuga ‘boba’, que todos esperamos ver de vuelta a esta misma costa dentro de diez años. Los estudios previos han demostrado que la playa de Cofete es la más idónea del archipiélago para desarrollar esta iniciativa, y estamos convencidos de que el proyecto funcionará”.
El periodo de gestación de los embriones de tortuga se puede llegar a extender entre 40 y 70 días, dependiendo de las condiciones de temperatura y humedad en que se encuentren. Esta tercera experiencia es, de las tres llevadas a cabo hasta ahora, en la que con mayor prontitud se han traslado los huevos, explicaban los biólogos del proyecto que para evitar que el frío pudiera afectar al desarrollo de los huevos.
La responsable del seguimiento del proyecto en el Instituto de Investigación de Ciencias Marinas (IICCM) de Gran Canaria, Ana Liria, explicaba que “el análisis de los huevos que no eclosionaron el año pasado demostró que todos presentaban un mismo estadio de gestación, muy avanzado, y que por el alto grado de desarrollo de embriones hemos podido constatar que la causa de su no nacimiento fue el temporal que azotó el sur de la Isla a principios de enero de este año. En esta ocasión se ha adelantado la traída de los huevos para evitar el frío”.
Las últimas referencias a la presencia de estos animales nidificando en las playas de Canarias se remontan 300 años atrás, ya que existen documentos históricos que demostraban su existencia en la isla hasta el siglo XVIII. Aunque el actual proyecto de reintroducción se gestó hace una década, cuando se detectó una puesta de huevos de una tortuga laud en las playas de Sotavento. A partir de ese momento, bajo la supervisión del profesor Luis Felipe López Jurado (ULPGC) y contando con la iniciativa del Cabildo de Fuerteventura y del Ayuntamiento de Pájara, se comenzó a trabajar para la reintroducción de la especie caretta caretta. En este proyecto también participan el Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Medio Ambiente; y el Ministerio de Educación, Ciencia e Investigación, a través del CSIC.
Durante estos diez años de trabajo previo se ha hecho un seguimiento de la calidad de las arenas de las playas, de la calidad de las aguas, de las temperaturas y de las formas de reproducción. En colaboración con la ULPGC, también se han formado voluntarios y técnicos en Cabo Verde, donde cada año se ponen más de 10.000 nidos. Gracias a esta experiencia previa, hace tres años se produjo un primer traslado de los huevos de dos de estos nidos, mientras que el año pasado se realizó el segundo traslado.
A partir de la eclosión de los huevos las tortugas serán trasladadas a la bautizada como Guardería Tortugas, en Morro Jable, donde se pondría en marcha una "nursery" que durante un año cuidará el desarrolló de estas tortugas en previsión de posibles depredadores, para luego serán devueltas al mar en libertad. Este procedimiento se tendría que repetir durante varios años, ya que se estima que las primeras tortugas nacidas en la arena de la playa de Cofete pueden retornar para proceder a su primera puesta en torno a los diez años de edad.
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