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Al menos 61 muertos y 25 mil damnificados dejó el
huracán Hanna en Haití, que se suman a las más de cien vidas cobradas
por el huracán Gustav y la tormenta tropical Fay en su reciente y
devastador paso por la isla caribeña, mientras se mantiene el alerta
por la llegada del huracán Ike que alcanzó este jueves categoría cuatro.
Al
menos 37 personas fueron encontradas sin vida en el norte de Haití, de
ellos 21 en la inundada ciudad de Gonaives, y 7 en las poblaciones
vecinas de Saint-Marc y Gros Morne, anunció el miércoles Protección
Civil haitiana.
Las
restantes víctimas fatales fueron halladas en otras regiones, más que
nada en el oeste donde se registraron 12 muertes y el sur con otras 12,
incluidas dos en Puerto Príncipe, informaron las autoridades.
El
embate del ciclón hace temer un desastre humanitario en Haití tras el
alerta del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos de que
el huracán Ike, aún lejos de aguas caribeñas, seguiría igual rumbo que
Hanna.
El
huracán "Ike" es "extremadamente peligroso" de categoría cuatro en la
escala de Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 230
kilómetros por hora.
Los expertos esperan que el "Ike" mantenga la "categoría cuatro o baje a tres en las próximas 48 horas".
En
Haití, la peor parte le tocó a Gonaives, una ciudad de 300 mil
habitantes a 152 km de la capital, que quedó totalmente inundada con
hasta tres metros de agua en algunos barrios.
"Pudimos
rescatar a una veintena de personas que habían quedado aisladas en los
techos de sus casas. Nueve heridos fueron trasladados a Puerto Príncipe
para recibir atención médica", dijo la portavoz de la Misión de la ONU
en Haití, Sophie Boutaud de la Combe.
Debido
al mal tiempo, "nuestros helicópteros no pueden despegar, los camiones
y los blindados no pueden circular", señaló la vocera.
Esta
temporada, Haití sumó 77 muertes por el huracán Gustav la semana pasada
y unas cuarenta hace dos semanas por la tormenta tropical Fay.
Hanna
fue degradado a tormenta tropical pero amenaza con transformarse de
nuevo en huracán antes de alcanzar costas estadounidenses el sábado.
"Se
espera un fortalecimiento gradual en los próximos dos días y Hanna
podría convertirse en huracán este jueves", advirtió el NHC.
Probablemente
aumente su velocidad de desplazamiento con rumbo directo hacia Nassau,
adonde se prevé que llegue al mediodía del jueves antes de tocar la
isla Gran Bahama. En esos centros turísticos caribeños las olas podrían
llegar a 1,5 metros de altura, añadió.
A
última hora de este miércoles, el centro de Hanna estaba a unos 320 km
al este-sudeste de San Salvador en las Bahamas, y se desplazaba a cerca
de 22 km/h con vientos sostenidos de casi 105 km/h, con ráfagas más
fuertes, informó el NHC.
Por otra parte, la tormenta
tropical "Josephine", presenta vientos máximos sostenidos de 95
kilómetros por hora y se prevén "fluctuaciones de su intensidad durante
los próximos dos días", indicó el CNH.
La
"Josephine" se halla al oeste de las islas de Cabo Verde, en el
continente africano, y se desplaza hacia el oeste-noroeste con una
velocidad de traslación de 17 kilómetros por hora.
En la actual temporada de huracanes en el Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre) se han formado diez tormentas y cinco huracanes.
Continúa la alerta
En
la vecina República Dominicana unas 7 mil 500 personas se mantenían
evacuadas este miércoles debido a lluvias y desbordes de ríos,
informaron autoridades locales.
El
gobierno de Bahamas emitió una advertencia de huracán para las islas
del noroeste del archipiélago válido hasta el jueves. En Freeport en
Gran Bahama, los turistas apuraban su retirada y algunos de los
principales hoteles reportaron una tasa de ocupación de apenas 20 por
ciento.
En
Estados Unidos, los fuertes vientos obligaron a la NASA a suspender el
traslado del transbordador espacial Atlantis a su plataforma de
lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida (sudeste). La agencia espacial
dijo que la nave será trasladada este jueves.
Los
servicios de emergencia se preparaban para recibir a Hanna, que podría
tocar tierra como huracán a la altura de la frontera estatal entre
Georgia y Florida.
Por
su parte, cientos de miles retornaban a sus hogares en Luisiana (sur)
tras la evacuación forzada debido al huracán Gustav, que dejó siete
muertos en el sureste del país.
También
Cuba debió enfrentar el paso demoledor de Gustav, y encara una cruda
emergencia en el oeste de la isla, donde miles quedaron sin techo y
urgidos de alimentos, y son multimillonarios los daños en
infraestructura y cultivos, en lo que Fidel Castro comparó con la
desolación de un "golpe nuclear".TeleSUR -
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